Porque todo en la vida es 90% trabajo y 10% talento, porque como dice Robert Kincaid “uno es lo que produce”, porque las promesas se cumplen y, por último, porque prefiero que sea el destino el que decida si me toca perderme y no la apatía. Por todo esto y mucho más comienzo este blog. Sin mayores aspiraciones, sólo la noble intención de darle un pequeño giro a una vida que recién comienza, pero que corre el riesgo de ser devorada por un trabajo y una rutina que no le agradan del todo.
Con estas sencillas razones intentaré plasmar algo de la esencia de Santiago, esta enorme y hermosa ciudad que esconde millones de historias.
comienzo promisorio!
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